Aliseda ha presentado en Valencia su nueva estrategia para la comercialización de suelos, con un enfoque en la financiación flexible para promotores. La compañía dispone en la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia de 412 suelos con una capacidad total para construir más de 57.000 viviendas.
Por provincias, en Valencia se encuentran 137 suelos con una proyección de 5.000 viviendas; en Castellón, 124 suelos con capacidad para 13.000 viviendas; y en Alicante, 61 suelos con más de 4.600 viviendas proyectadas. Según la compañía, más del 60% de la cartera de suelos en la Comunidad Valenciana corresponde a suelo finalista.
En términos de actividad, Aliseda ha vendido más de 140 suelos en la Comunidad Valenciana por un valor total de 107 millones de euros. De estos, el 82% se han destinado a promoción residencial.
A nivel nacional, la compañía cuenta con 2.350 suelos distribuidos por toda España, con capacidad para desarrollar más de 166.000 viviendas. En 2024, la compañía vendió 400 suelos por un importe de 510 millones de euros, con un 81% de estos activos destinados a uso residencial.
Durante la presentación, los economistas Gonzalo Bernardos e Iñigo Fernández de Mesa analizaron la situación del sector inmobiliario. Bernardos destacó el momento actual como favorable para la actividad promotora y señaló la necesidad de incrementar el parque de viviendas para equilibrar la oferta y la demanda. Por su parte, Fernández de Mesa subrayó la importancia de la inversión pública y privada para impulsar el sector y dar respuesta al crecimiento de la población.
Luis Alonso, director de Suelo de Aliseda, explicó que la compañía busca facilitar a los promotores el desarrollo de sus proyectos con opciones de financiación adaptadas a sus necesidades. En esta línea, la empresa ha puesto en marcha la iniciativa Pagos 4.0, que permite el pago aplazado en determinados activos, con un desembolso inicial del 5% en 2025 y el resto hasta finales de 2026.
El encuentro concluyó con la intervención del consejero delegado de Aliseda, Eduard Mendiluce, quien destacó la relevancia de la colaboración público-privada en la movilización de suelo tanto público como privado en régimen concesional.